MODERACIÓN DE EVENTO
Miguel Ángel San Juan modera la presentación del nuevo libro de Enrique Olaya con la Ministra Sira Rego y el Emabajador de Palestina en España
9 de enero de 2026
MODERACIÓN DE EVENTO
Miguel Ángel San Juan modera la presentación del nuevo libro de Enrique Olaya con la Ministra Sira Rego y el Emabajador de Palestina en España
9 de enero de 2026
De izquierda a derecha, Miguel Ángel San Juan, la ministra de Juventud e Infancia Sira Rego, Enrique Olaya y el Embajador de Palestina en España, Husni Abdel Wahed, en la Embajada tras la presentación.
La Embajada de Palestina acoge la presentación del libro 'Palestina: crónica de un genocidio', de Enrique Olaya, con la presencia de destacadas personalidades del ámbito político y cultural
La Embajada de Palestina en España acogió ayer jueves 8 de enero a las 19:00 horas la presentación del libro 'Palestina: crónica de un genocidio', del escritor Enrique Olaya, que fue guiada por el escritor y periodista Miguel Ángel San Juan.
Dicho acto reunió a destacadas figuras del ámbito institucional, cultural y diplomático, entre ellas destacan el Embajador palestino en España, Husni Abdel Wahed, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego y las actrices Hiba Abouk y Cayetana Guillén-Cuervo. Asimismo, asistieron otros representes políticos como los diputados de la Asamblea de Madrid Diana Carol Paredes y Santiago Rivero, los concejales del Ayuntamiento de Madrid Cuca Sánchez y Antonio Giraldo y el concejal valenciano Vicente Darder.
El evento, celebrado en la sede diplomática ubicada en la calle Pío XII, 20, se convirtió en un espacio de reflexión política, denuncia internacional y reivindicación de la memoria del pueblo palestino. Durante su intervención, el Embajador subrayó que el objetivo del acto era evitar que Palestina caiga en el olvido. “Enrique me dijo que el objetivo de publicar este libro es que Palestina no pase al olvido, que no se deje de hablar de Palestina, y les pido que no dejen de hablar de Palestina”, expresó. El diplomático definió la obra como “una crónica de un genocidio anunciado”, en referencia al clásico de Gabriel García Márquez, y recordó que “hoy nadie puede decir que no sabe lo que ocurre ni en Palestina ni en ningún otro lugar”. En este sentido, advirtió que quienes se niegan a condenar o actuar ante estos hechos “serán juzgados por la historia”.
Por su parte, la ministra Sira Rego calificó el libro como “un documento político” y no solo como un relato del dolor. “Es una herramienta para entender un mecanismo concreto, porque lo que ocurre en Gaza no es un accidente de la historia, sino un acto coherente con el orden internacional que se está imponiendo”, afirmó. Rego subrayó que Palestina representa hoy el punto donde “el sistema muestra sin intermediarios su verdadero funcionamiento”. La ministra también defendió que la causa palestina trasciende lo humanitario: “Defender al pueblo palestino no es un gesto humanitario, es una posición política. Significa rechazar un orden mundial basado en la impunidad de los poderosos”. Añadió que el libro interpela directamente a las sociedades occidentales: “Este libro habla también de nosotras y nosotros, de lo que aceptamos como normal”.
El autor, Enrique Olaya, explicó que su vínculo con la causa palestina nació en la infancia, tras ver la imagen de “un niño enfrentándose a un tanque con una piedra”. “Eso se me quedó aquí”, señaló, llevándose la mano al pecho. Tras años de investigación, Olaya afirmó haber llegado a la conclusión de que “el relato de Israel es falso” y que se trata de una narrativa construida para justificar “la ocupación y el exterminio”. El escritor indicó que su obra está dirigida “a todo el mundo, para que conozcan la verdad” y espera que los lectores cambien su percepción del conflicto y pasen a la acción. “La gente debe tomar acción, por ejemplo, cuando vayas al supermercado no compres productos que financien un genocidio”, afirmó. Respecto al uso del término “genocidio” en el título, Olaya fue contundente: “Asumir ese término implica darnos cuenta de la vergüenza que ha supuesto estar callando durante décadas y dejarnos de eufemismos. La palabra es cruda, pero es la realidad”.
El acto concluyó con un llamado colectivo a la responsabilidad política, social y ética de no normalizar la violencia, de no silenciar el sufrimiento y de mantener viva la causa palestina en la agenda pública internacional. Un cierre que apeló no solo a la conciencia, sino también a la acción. Visiblemente emocionado, Enrique Olaya quiso despedirse poniendo el foco en la herida más profunda: la infancia arrebatada. Sus palabras resonaron en la sala y dejaron un silencio denso entre los asistentes. “Israel ha robado la infancia a todos los niños de Palestina y a muchos de ellos, también la vida”, declaró. Una frase que no buscaba conmover, sino despertar. Y que logró ambas cosas.